La electricidad como parte de la literatura

La literatura se conoce como la metáfora del conocimiento, creación y vida; y en todos estos aspectos, la luz ha estado presente como complemento de la manifestación cultural del hombre, por lo que no se escapa de ello la literatura, manteniéndose firme como un símbolo del cuál muchos escritores se han apoyado para explicar numerosas facetas de la humanidad, llegando a colocarla como anhelo de plenitud social y religiosa. Para la poesía, la luz se ha presentado como uno de los tópicos más relevantes, llegado a ser comparado con el amor como tema primordial.

Con el tiempo la luz ha adquirido diversos significados, siendo el más complejo y rico el que utiliza la luz para referirse al conocimiento, aunque la luz gas natural ha formado parte de numerosas obras literarias que han ganado popularidad hasta hoy en día, aportando todos estos significados y connotaciones. Desde épocas pasadas que se remontan al siglo XVII, denominado periodo de la Ilustración o el Siglo de las luces, debido a todo lo que involucró y significó para la historia de la humanidad; en ella se destacó la liberación humana y el reconocimiento de la naturaleza a través del entendimiento. Para ello han sido variados los temas vinculados al significado de la luz a través de la literatura y la poesía. Diversos especialistas, han logrado dividir este género literario en poemas solares y nocturnos, cuyas aspiraciones estéticas y explicaciones de la vida, hacen más notable la diferencia.

Con los avances tecnológicos y la urbanización, se han cambiado mucho los escenarios de referencia del hombre. Según algunos expertos, la luz como tema literario hoy en día se mantiene vigente, aunque ya no tiene la notoriedad de antes. En la actualidad, la luz en la literatura se ha matizado, cambiando de forma a la par con el resto de los avances de la humanidad; ahora se habla de ella como libertad, al mismo tiempo como destrucción; se emplea en temáticas actuales e importantes como lo es el calentamiento global.

En todas las culturas existen históricamente cultos a la luz, a lo solar, aunque hoy en día han tomado vías más sofisticadas, como por ejemplo la ciencia; aunque sigue siendo luz, para muchas personas que creen en ella. El simbolismo de la luz es parte de la cultura universal fundamentalmente, donde su presencia es referencia en todas las sociedades bien sea como vida, conocimiento, ciencia o transformación.

Desde que nuestra vida comienza, es necesario relacionarnos con el medio y con otras personas, como por ejemplo el llanto es una forma primaria e instintiva de comunicación con la que se pueden obtener cosas sin necesidad de palabras hasta una edad más avanzada, donde se pueden comunicar todas las necesidades de forma clara.

Acorde a nuestro desarrollo, comenzamos a hacer uso del idioma o del lenguaje, donde ya no se emiten sonidos guturales sino que se utiliza un mensaje, teniendo en un extremo de la comunicación, al emisor como punto de partida, la vía por la cual se difunde el contenido siendo el canal de comunicación y el receptor del mensaje, quien puede ser uno o varias personas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *